Ha pasado un porrón de tiempo y la verdad es que no me apetecía escribir. Pero a raíz de estar colaborando en Dulces, cámara y acción!, el gusanillo de la escritura ha vuelto a depositar sus huevos en mi interior. La metáfora ha quedado asquerosita, lo sé, pero todo el mundo sabe que después de las orugas, hay mariposas.
La razón de mi vuelta tiene que ver también con mis recientes experiencias: Hace un mes que estoy en una clínica veterinaria de prácticas y tengo muchísimas ganas de compartir mis días pasados aquí. He visto un poco de todo, y la verdad es que estoy encantada. Si consigo trabajo de eso, seré muy muy feliz :)
Además, tengo varios proyectos en mente (como siempre vamos XD) pero por una vez quiero llevarlos a cabo de verdad. Esto será una especie de inyección de disciplina: Tengo que poder con esto!
Y de momento, hasta aquí: A partir de ahora procuraré escribir dos veces por semana, dibujar otras dos, ir al gimnasio entre tres y cuatro, trabajar, hacer las prácticas y no morir en el intento XD
Chicas bellísimas desparramadas por el suelo, limpiando baldas con aire coqueto o sorprendiéndose de que la ajustada falda se rompa casi casi de forma indecente. Chicas que mezclan erotismo y candor a partes iguales, fotografiadas en momentos un tanto comprometidos. En una frase, eso son las chicas pin up.
El término de “pin up” se acuñó en los años 40 y 50 en tierras estadounidenses, para denominar a las chicas que bien en foto, bien en pintura, decoraban los posters, calendarios, camiones y avionetas. Siempre seguían un patrón: Chicas bonitas, con curvas (nada de palos, lo siento), con ojos y labios sensuales y muy destacados.
Poco a poco, estas imágenes cogieron fuerza, y de las fotografías pasaron a la vida real, siendo bailarinas de striptease o burlesque, actrices o cantantes. Llegó un punto en el que las pin ups se volvieron tan populares, que hasta el gobierno estadounidense regalaba posters a los soldados para levantarles la moral.
Aunque como ya os he dicho, los años dorados de esta “moda” fueron las décadas de los 40 y los 50, mucho antes pintores como Toulouse Lautrec, Jules Chéret y Alphonso Mucha (maestros del Art Nouveau) ya habían iniciado esa mezcla tan explosiva entre pudor y seducción. Sin embargo, nadie sabe exactamente quién fue el creador del “pin up” como tal; algunos dicen que Paul Chabas, con su "September Morn"; otros creen que las Gibson Girl con sus chicas ruborizadas; y los más quizá, piensan que Raphael Kirchner, quién publicó sus trabajos en la revista “La Vie Parisienne”.
Por si os interesa, unos de los autores de pin up más destacados fueron Alberto Vargas, Gil Elvgren, Rolf Armstrong, Earl Moran, George Petty, Harry Ekman, Ruth Deckard y Billy De Vorss entre otros. Y unas de las divas más conocidas de este arte, ya que sin ellas no sería nada, fueron Tempest Storm, Betty Grable, Marlene Dietrich, Jean Harlow, Bettie Page, Raquel Welch, Mamie Van Doren, Jane Mansfield y Marilyn Monroe, por citar algunas.
Y tal vez, ahora, os preguntéis a que ha venido esta lección de pseudohistoria. Bueno, a mi me gustaría ser una chica pin up: Me encanta el maquillaje, la ropa, los peinados… pero sobre todo la actitud. Esas miradas dulzonas pero elocuentes, esas sonrisillas traviesas, ese aura de “mirame todo lo que quieras, porque con un batir de pestañas mío, quedarás indefenso”. Hay quien cree que son tratadas como objetos, como partes planas de los posters que protagonizan; que no son más que fantasías en mentes de pajilleros. Bueno, parte de verdad sí que hay.
Pero en esta sociedad… ¿Qué hay más poderoso que el sexo? Y a quien me diga que el dinero, lo atizo: Sólo hay que mirar cual es el trabajo más viejo del mundo y qué se mueve con él. Aunque supongo que eso será otra historia; cuando esté en mi peso y tenga el dinero suficiente, iré renovando mi armario con ropas de ese estilo ^_^
Os dejo unos cuantos links para conocer la cultura y la ropa mejor:
Esta mañana, mientras mi abuelo y yo pasabamos por una zona industrial abandonada, hemos estado hablando de lo que cambian las cosas. Esos esqueletos gigantes de fábricas, un día tuvieron en su seno a miles de empleados. A su alrededor había vida y sudor, sangre y dinero, familias enteras que trabajaban de sol a sol. Mi abuelo me contaba, que él había tenido mucha suerte: El auge empezó cuando era un chaval y terminó en los años de su juvilación.
Es extraño como pueden cambiar las cosas de un año para otro. De un cuarto de siglo a otro. Yo misma miro las cosas que pasaron hace unos años y me parecen producto de mi imaginación. Como si otras personas hubiesen vivido mi vida, como si otros me la hubiesen contado. Me parece que ha pasado una eternidad desde que salía vestida de negro, con los ojos pintados como si fuera un panda, desde mi primer novio "serio", desde mi época de colegio. De cuando era niña no me acuerdo apenas, pero seguro que ahora tampoco me lo creería.
Es extraño, pero lógico: Las personas somos volubles, cambiantes. La esencia de cada uno nunca se pierde, pero las circunstancias de nuestro al rededor, las personas, lo que nos permitimos y lo que no... Cada uno va aprendiendo, va evolucionando. Lo cual hace que me pregunte cómo seré yo a los casi 80 años de mi abuelo. Porque si con 22 me da la impresión de que he vivido mil años de experiencias, de que he cambiado tanto que a veces creo que me he pasado de vueltas, ¿qué sentiré cuando mis manos estén arrugadas? ¿Necesitaré que una señorita en bata blanca me recuerde qué pastilla tengo que tomar para vivir un día más? ¿O seré como mis abuelos, que parecen estar hechos a prueba de bomba?
Supongo que como todo, esto se debe al miedo a lo desconocido, al futuro, a lo que nos pasará y con quién. Porque a mi modo de ver, todos los seres humanos estamos acojonados. Igual no de forma consciente, pero el miedo al día de mañana es una constante casi vital que no hace más que repetirse en pequeños y grandes momentos. Porque... ¿Quien sabe?
Y casi ocho meses después, vuelvo. No sé si será una única entrada en una marea de silencio o si por el contrario me volveré a animar a escribir regularmente; el caso es que aquí estoy de nuevo. Para actualizar mi vida un poco a aquellos que me siguen de vez en cuando.
Sigo currando en GAME. Fija además. Tras una serie de catrastóficas desdichas que me han hecho ganar una mala reputación (un compañero pilló la baja por depresión, otro se partió el menisco y un tercero tiene un hombro jodido XD) y viajes por media geografía vasca, he entrado a formar parte de la familia. Y digo esto porque os juro que es como una familia de los yakuza o una secta: Difícil es entrar, pero más lo es salir!
Por otro lado, he dejado definitivamente las carreras, cursos o fps que tienen que ver con el dibujo y la ilustración. No me los tomo en serio y por lo tanto, no me los trabajo. Además, teniendo en cuenta que estaba muy desmoralizada en cuanto a encontrar trabajo "de lo mío" creo que esto es lo mejor que he podido hacer. Dibujar me encanta, cierto, pero no seré capaz jamás de trabajar de ello. Aunque no todo es malo; a base de darme golpes contra las cuerdas del estudio y la formación (y gracias a mi pequeña Fruto Seco) he encontrado mi universo ideal: la veterinaria. Era tan obvio, tan jodidamente obvio, que nunca me lo planteé como posible carrera o trabajo. Ahora, he empezado un curso de aux. veterinaria (la carrera me queda a un par de provincias de distancia) y nunca me había sentido tan a gusto estudiando algo. Ya he mirado como tres cursos más para ampliar lo que me saque este año y tengo tantas ganas de empezar las prácticas que me examino casi cada semana XD
Otra de las razones para abrir este post es, por supuesto, la Nihon Jaia! evento friki japonesco que intenta que no todo sean salones del manga o japan weekends, que se junte el manganime con la cultura más tradicional, para que llueva un poco a gusto de todos. Se celebrará en el Palacio de Deportes de Miribilla este fin de semana y creedme, porque promete. Aunque haya quien no se lo crea o quien directamente le pone morros, la verdad es que es un evento muy pensado y muy trabajado, poca gente se hace a la idea del transfondo que lleva, los mareos, la sangre y las lágrimas que hay detrás. Bueno... sangre igual no, de acuerdo XD
En fin... Esperemos que sí que me vuelva a animar a escribir; es un vicio que no suele hacer daño a nadie ^_^
Dadle a la música mientras leéis el post, que se lo merece. Porque… Señores y señoras… ¡Habemus curro! Con contrato, con horas de salida decentes y ¡Con los domingos libres! Y encima, claro está, la guinda del pastel… ¡ES UNA TIENDA DE VIDEOJUEGOS!
Lo sé. Os oigo salivar desde aquí. Jur Jur Jur. La verdad es que, hasta la fecha, es el mejor curro que he tenido. El horario está entre las 10:00 y las 21:00, es de lunes a sábado y tienes (atención, atención): ¡Descansos para comer! Des-can-sos. ¡Descansos! Es que no me lo creo. Es una jodida maravilla.
Lo de que tenga contrato me supera, el sentir que estoy cotizando me llena el estómago. Me siento como realizada. La verdad es que gracias a este curro he descubierto cuál es la pieza que me falta: Sin trabajo, no me siento completa. Me gusta más trabajar que estudiar, pero eso aparte, currar me llena. Me siento bien, útil, necesaria.
También el entorno influye, obviamente. Pero son un amor, todos. Se hace fluido, cómodo, fácil. Los primeros tres días, que fue montar la tienda (literalmente), estuvimos juntos más de 12 horas cada día y el ambiente era inmejorable. Me recordó a los días dorados de la pizzería, donde Asís, mr Sanh y yo trabajábamos codo con codo, cuando 2000 € era lo mínimo al día.
El caso es que me despierto contenta, con ganas de ir a currar. Soy un poco zote (característica inherente al sistema propio de una servidora) y me jode ser una carga más que una ayuda, pero el Jefe me ha dicho tantas veces que no me preocupe que procuro que se me note lo menos posible que me agobio. Que diferencias con la Sexy, por diox…
Como no, también a este curro he entrado por contactos: Nunca podré agradecérselo lo suficiente a cierto Cosmopolita. Aunque el curro ha traído consigo cierto grado de ñoñez que hacía mucho que no sentía: Estoy de muy buen humor, muy cariñosa y flotativa XD. Por lo que os espero a todos comprando videojuegos en el Game, que es Navidad XDD!
Y aquí me encuentro de nuevo, al calorcito de mi ordenador, escribiendo palabras en el Word. Ha pasado demasiado tiempo, demasiadas cosas. Y no todas agradables. Pero bueno, poco a poco. Con cuidado, mirando bien dónde ponemos los pies.
Podría hablar de muchas cosas, pero creo que lo que debo hacer es decir adiós a una gran mujer. De sobra es conocido que la vida no es justa. Que estamos en un entorno cruel y que tan rápido como venimos, nos vamos. Y las enfermedades modernas, son cada vez más putas. No nos damos cuenta, pero cada día se nos escapa algo. Algo valioso y vital. Aunque es así, ininterrumpible, largo y tedioso, sobre todo al final.
La verdad es que para mí fue importante. Me acogió en su casa, sin reservas. Y de una forma u otra cuidó de mí. Me acuerdo de esos largos veranos, en los días demasiado calurosos para jugar fuera, en los que nos abría la puerta, esperando con helados en el congelador. Los días de invierno, con sus tés en tazón de desayuno, que calentaban el cuerpo y reconfortaban el alma. Las noches en los que preparaba la casa para acogernos, las cenas, los mimos, las gracias. Y por supuesto, las veces que me pilló haciendo el tonto. Las veces que le pillé bailando. Cuando nos aliábamos para hacer cosquillas a su hijo.
Sé que es lo típico; la humanidad entera tiende a hablar maravillas cuando alguien nos deja. Pero es que… este caso es verdad. No digo que no tuviese cosas malas. Era humana, y como tal, imperfecta. Pero era una de esas personas que brilla, que se preocupa, que cuida y que da. Y aunque de unos años a esta parte nuestra relación no era tan estrecha, yo también la echo de menos. Porque se hizo un hueco. Y en el adiós final, eso se notó. Muchos fuimos los que nos despedimos de ella. Muchos fuimos los que no pudimos evitar llorar al verla. Porque la queríamos, porque la queremos.
Ojalá que sea verdad eso del Descanso Eterno, de la Vida, de la Felicidad Perpetua y todo eso. Porque se lo merecía. De verdad que sí.
Y después de una planta rodadora del desierto especialmente gorda… Vuelvo a estar aquí. Con un café delante y ganas de irme a comer mis dos estupendásticas barritas sustitutivas de comida. Porque obviamente, vuelvo a estar a dieta. Es un poco… Asqueroso. Tengo un metabolismo lento y vago (a juego con mi carácter, mira tú) que me condena un poco a no poderme pasar con lo que como.
Pero bueno, que le vamos a hacer. Gajes del oficio, de ser una mujer del siglo XXI que intenta encajar en una sociedad regida por la talla 36. Pero esta vez lo estoy llevando con ánimo, lo cual es mucho decir.
Y hablando de otras cosas menos superfluas: He vuelto a la universidad. Con cuidado, poco a poco, para no escaldarme. Aunque sigo siendo igual de tonta, por lo que ya me he confundido en una asignatura que no puedo cambiar (yupi, lo sé xD). Pero mirando y repasando horarios, puedo hacer ampliación de matrícula y coger una más para el cuatrimestre que viene, por lo que la sensación de perder el tiempo está mano a mano con la que dice “relax, que todo va a salir bien”
Pos otro lado, estoy intentado llevar mis metas artísticas a cotas más altas, estoy moviendo el culo en más de una dirección, para que empiece a ser conocido. Y aunque doy pasitos muy pequeños, creo que puedo permitirme tener esperanza. Porque cosa curiosa, de un tiempo a esta parte, la ilusión y la esperanza, esas cosas tan bonitas… Bueno, digamos que se me escapan entre los dedos un poquitín. A cualquier atisbo las mato.
Y entre eso y que me he vuelto una cobarde… Uf, no me gusta mucho como estoy evolucionando como persona. No es que le tenga miedo a todo, claro, pero sí me noto con menos fuerzas para todo en general. Más concretamente, mi paciencia con las personas va agotándose a una velocidad vertiginosa. Estoy quemada y mucho, y algo dentro de mí se ha rebelado: Depende de quién seas, no tengo por qué aguantar tus desplantes.
Pero supongo que es ley de vida. Vida que por cierto, sigue adelante en muchos aspectos: La Ensalada está ya en tierras inglesas, el Fruto Seco y Jauja van a cumplir tres años de relación, yo misma estoy involucrada en una (¡surprise!) que parece que va bien y todo xD, Noffly sigue en los madriles, con ocasionales vueltas a su tierra natal, la Enfermera ha terminado su carrera y se va a poner ya a trabajar… La verdad es que para los míos parece una buena época en general.
Y al fin y al cabo eso es lo que cuenta, pese a mis miedos y mis neuras; desde hace mucho puedo decir (titubeando un poco, claro) que soy feliz.
15 días. Así a lo tonto. Haciendo resumen… Bueno, el curro me fue bien. Acabo destrozada y las rodillas me duelen como no me han dolido nunca (sí, dos semanas después), pero me gusta trabajar en eso. Me pasa como con el gimnasio en realidad; me cuesta mucho entrar, pero cuando lo hago estoy de maravilla. Me canso y me agarroto, claro, pero también me siento genial. Así que la ecuación dolor x diversión / dinero da siempre resultados positivos. Es lo bueno de no tener metas de empleo fijas: Es raro que un trabajo te decepcione, o se te caigan los anillos por currar en tal o cual cosa.
El Cosmopolita sigue enfermo. No tanto como cuando le tuve que acompañar a urgencias, obviamente, pero sigue renqueando. Con mocos por aquí y toses por allá. Y después de que mi sistema inmunológico haya resistido carros y carretas, fríos y una regla especialmente puta, me lo ha pegado. Así que estoy felizmente contagiada, a una semana de la boda.
Boda de un compañero de aikido. Segunda boda, en realidad… Se fue a Alemania, donde conoció a la chica de su vida. Allá se casó por lo civil, y aquí se casará en plan bonito, con vaporosa seda blanca, flores y un cura santiguando la unión. Y el antes mencionado Cosmopolita estaba invitado. Así que por rebote la menda también lo está. Sólo he ido a tres bodas en mi vida, una que no recuerdo, la de mis tíos y la de mi madre. Siempre familia. Y demasiado pequeña (las dos primeras) como para disfrutarlas. La de mi madre fue… corta. Para las siete de la tarde estábamos en casa. Así que no sé cómo me desenvolveré en esta. Pero tengo un vestido gris perla muy bonito XD
Siguiendo con cosas inconexas, por fin parece que estoy llevando al día el webcómic. Y la verdad es que para mí, es todo un logro. Quizá haga otro, con historia y guión. Aunque por supuesto, seguiré con Podría ser Peor… Soy demasiado egocéntrica para dejarlo pasar. Me ha costado asimilarlo, pero esa es la realidad. Además, utilizo mi egocentrismo para el bien, así que tampoco pasa nada grave XD
Y hablando de no pasar nada… Llevo unos meses en tranquilidad absoluta, cortada por picos se surrealismo que cada día se van haciendo menos comunes. No sé, me extraña mucho. Nunca me había pasado. Hay momentos en los que preguntas comprometedoras aparecen flotando en mi cabeza, pero las aparto en seguida. No sé si es bueno o no; lo único que sé es que quiero mantener esta paz hasta que dure.
Paz como la que tuvimos el sábado pasado, por cierto. El Cosmopolita, Jauja, el Fruto Seco y mi persona fuimos a comer a la Taberna japonesa Ikegutxi (la cual estaba en Guernica, aunque yo entendí por activa y por pasiva que era Donosti a dónde nos dirigíamos). Fue muy agradable, la comida estaba muy rica e hizo un día estupendo. La mañana y el mediodía pasaron de forma muy fluida, muy natural. Estoy deseando repetir.
Como, por cierto, estoy deseando volver a ver Distrito 9. Hacía muchísimo tiempo que no salía tan maravillada del cine con una peli. Porque si bien Up y Wall·E me encantaron, Pixar no suele defraudarme. La mayoría de películas de “acción” sí. Distrito 9 en cambio es capaz de aunar temas sociales, acción y humanidad en partes iguales. Es como el Bloody Mary fílmico perfecto. No sé a que ha venido esta asociación, pero como ha aparecido en mi mente en lucecitas de neón no he tenido más remedio que ponerla XD
Por último y como noticia supermegaultra estelar: ¡He vuelto a ser prima! Se llama Ibai, tiene cinco días y fui a verle ayer a su casa. Es una cosita chiquitina que balbucea y te mira con curiosidad todavía, pero ya hace que su familia entera suelte más baba que él. Hasta su hermanito (4 años) está encantado. Con que salga la mitad de bueno que éste, por cierto, nos damos con un canto en los dientes. ¡Son taaan adorables los dos!
Ahora ya, si que no me queda nada por decir. Lo único… Un poco de spam: ¡Pinchad en el bocadillo con fondo verde! ¡Y comprad! :D